Me había pasado un buen rato divagando
en que quería escribir para este primer post con tantos temas en la
cabeza:, misoginia, misandria, heteronormatividad, privilegio de
clases, normas sociales poco coherentes, etc. Y entonces me di cuenta
que tenía el tema perfecto, hoy vamos a hablar de bodas y les diré
porque es una de las industrias que engloba todos esos prejuicios con
moño, encaje, y toda la cosa, un empaque rechulo de normas a seguir.
En este y otros posts hablaremos de como son vistos estos temas por
la industria y en donde nos lastiman como seres humanos.
En mis recientes encuentros con la
industria no he terminado nada feliz. Verán un día platicando sobre
nuestra vida juntos mi novio, el increíble Mr. Storyteller, y yo
decidimos que el siguiente paso que queríamos dar en nuestra vida
era casarnos, lo decidimos nos pusimos una fecha y nos sentimos
felizmente comprometidos.
El mundo después de eso ha tratado de
meterse bastante en el tema. Cómo era posible que lo decidiéramos
así nada más, pero si era la obligación del hombre hacer la
propuesta gastarse más de tres meses de su sueldo en el anillo; peor
aún, como le podía dar yo un regalo de compromiso a él, en donde
se ha escuchado.
Y la cosa es que todo este asunto de
los chicos se declaran no es muy justo para ninguno de los dos lados.
Por una parte le dice a las mujeres que ellas no pueden tomar la
iniciativa, en tu rol de mujer no puedes invitar a un chico a salir,
no puedes pedirle a un chico que sea tu novio y mucho penos que sea
tu esposo. La mujer esta condenada a ser paciente y esperar, la mayor
acción que puede realizar es tratar de hacer comentarios pasivo
agresivos de lo que quiere o soltar pistas con lenguaje corporal como
si todos fuéramos expertos en leer, pero al contrario de lo que nos
quieran hacer creer (revistas para mujeres las estoy viendo a
ustedes) la forma más fácil de hacerle entender a otra persona algo
que quieres es platicarlo.
Por otro lado como hombre tienes toda
la presión sobre tus hombros, tú eres el de la acción, el que toma
las decisiones y si no eres capaz de no eres lo suficientemente
“hombre”. No importa si lo que pasa es que eres tímido, si no
prefieres ser tú quien mueve la mundo ni nada de eso.
Y por si hiciera falta más, es una
visión que discrimina a las parejas homosexuales y que si las llega
a tomar en cuenta es forzando a alguno de sus miembros a tomar el
papel masculino y a otro el femenino para que puedan de alguna forma
“ajustarse a la normalidad”. De la personas transexuales y de
quienes viven en relaciones poliamorosas ya ni hablar por supuesto
que en el mundo de la industria de la boda no existen, la sociedad en
general no las suele tomar muy en cuenta pero eso es harina de otros
posts.
Entonces aquí los únicos que ganan,
son ellos por supuesto los joyeros, los fabricantes de feos peluches
para el 14 de febrero y la industria de bodas que se muere porque
caigas en sus garras después de tu compromiso porque si haces las cosas de la manera en que ellos dicen ganarán más dinero.
Si el asunto clásico es lo que te
gusta no esta nada mal, la cosa es que todos tengamos derecho a
expresar nuestro amor y dejarlo crecer de maneras que nos hagan
felices a nosotros, que el chico tímido no se sienta presionado, que
si te mueres por ser la chica que se le declara al novio lo hagas,
que sepamos que tu compromiso no significa menos o más por el tipo
de propuesta, que la gente no te vea mal por comprometerte con tu
pareja aunque sea de tu mismo sexo y que nadie se meta si decides que
tu compromiso con alguien no cambiaría si firman un papel o no.
Recordar que tenemos el derecho de amar y ser felices y celebrar ese
amor a nuestra manera y de vernos los unos a los otros como seres
humanos sin etiquetas.
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