04 julio, 2012

El compromiso en los tiempos de la mercadotecnia


Me había pasado un buen rato divagando en que quería escribir para este primer post con tantos temas en la cabeza:, misoginia, misandria, heteronormatividad, privilegio de clases, normas sociales poco coherentes, etc. Y entonces me di cuenta que tenía el tema perfecto, hoy vamos a hablar de bodas y les diré porque es una de las industrias que engloba todos esos prejuicios con moño, encaje, y toda la cosa, un empaque rechulo de normas a seguir. En este y otros posts hablaremos de como son vistos estos temas por la industria y en donde nos lastiman como seres humanos.

En mis recientes encuentros con la industria no he terminado nada feliz. Verán un día platicando sobre nuestra vida juntos mi novio, el increíble Mr. Storyteller, y yo decidimos que el siguiente paso que queríamos dar en nuestra vida era casarnos, lo decidimos nos pusimos una fecha y nos sentimos felizmente comprometidos.

El mundo después de eso ha tratado de meterse bastante en el tema. Cómo era posible que lo decidiéramos así nada más, pero si era la obligación del hombre hacer la propuesta gastarse más de tres meses de su sueldo en el anillo; peor aún, como le podía dar yo un regalo de compromiso a él, en donde se ha escuchado.

Y la cosa es que todo este asunto de los chicos se declaran no es muy justo para ninguno de los dos lados. Por una parte le dice a las mujeres que ellas no pueden tomar la iniciativa, en tu rol de mujer no puedes invitar a un chico a salir, no puedes pedirle a un chico que sea tu novio y mucho penos que sea tu esposo. La mujer esta condenada a ser paciente y esperar, la mayor acción que puede realizar es tratar de hacer comentarios pasivo agresivos de lo que quiere o soltar pistas con lenguaje corporal como si todos fuéramos expertos en leer, pero al contrario de lo que nos quieran hacer creer (revistas para mujeres las estoy viendo a ustedes) la forma más fácil de hacerle entender a otra persona algo que quieres es platicarlo.

Por otro lado como hombre tienes toda la presión sobre tus hombros, tú eres el de la acción, el que toma las decisiones y si no eres capaz de no eres lo suficientemente “hombre”. No importa si lo que pasa es que eres tímido, si no prefieres ser tú quien mueve la mundo ni nada de eso.

Y por si hiciera falta más, es una visión que discrimina a las parejas homosexuales y que si las llega a tomar en cuenta es forzando a alguno de sus miembros a tomar el papel masculino y a otro el femenino para que puedan de alguna forma “ajustarse a la normalidad”. De la personas transexuales y de quienes viven en relaciones poliamorosas ya ni hablar por supuesto que en el mundo de la industria de la boda no existen, la sociedad en general no las suele tomar muy en cuenta pero eso es harina de otros posts.

Entonces aquí los únicos que ganan, son ellos por supuesto los joyeros, los fabricantes de feos peluches para el 14 de febrero y la industria de bodas que se muere porque caigas en sus garras después de tu compromiso porque si haces las cosas de la manera en que ellos dicen ganarán más dinero.

Si el asunto clásico es lo que te gusta no esta nada mal, la cosa es que todos tengamos derecho a expresar nuestro amor y dejarlo crecer de maneras que nos hagan felices a nosotros, que el chico tímido no se sienta presionado, que si te mueres por ser la chica que se le declara al novio lo hagas, que sepamos que tu compromiso no significa menos o más por el tipo de propuesta, que la gente no te vea mal por comprometerte con tu pareja aunque sea de tu mismo sexo y que nadie se meta si decides que tu compromiso con alguien no cambiaría si firman un papel o no. Recordar que tenemos el derecho de amar y ser felices y celebrar ese amor a nuestra manera y de vernos los unos a los otros como seres humanos sin etiquetas.  

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